

La hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores reconoció lo duro que puede ser emprender acciones legales contra su madre. Así lo confesó en la dura entrevista que concedió al programa del viernes. “Me ha destrozado la vida”, así de claro lo dijo con lágrimas en los ojos, que en más de una ocasión derramó en el transcurso de la entrevista que le hizo Santi Acosta.
Rocío Flores hizo un repaso del fatídico documental “Contar la verdad para seguir viva”, también del encuentro entre madre e hija en los juzgados, después de estar 7 años sin verse, a consecuencia de la demanda presentada contra la productora y la cadena de la docuserie por hablar de una menor. El resultado judicial fue demoledor para los responsables del documental, quienes se enfrentan a una condena de cárcel, inhabilitación y 200.000 euros de indemnización.
A pesar de haber ganado la demanda, Rocío Flores reconoció lo introvertida que es debido al dolor que ha sufrido y a las consecuencias psicológicas que arrastra. “Cuando se estaba emitiendo el primer capítulo, llamé para hablar con mi madre y tender puentes con ella, evitar que eso siguiera adelante y no me lo permitieron. Para ellos, refiriéndose a los productores, era mucho más cómodo mantenerse en silencio y ganar semejante dineral, y les dio exactamente igual escucharme a través del teléfono, negándome hablar con mi madre”, reiteró.
La nieta de Rocío Jurado, según contó, llegó a plantearse irse de España e incluso se le pasó por la cabeza cometer una locura, pero afortunadamente optó por sobrevivir. “Ha sido lo peor que me ha pasado en mi vida, es como si te apuñalaran dos a la vez. A día de hoy sigo siendo señalada, y a mi madre le da igual; voy a cumplir 30 años y nunca he tenido problemas con la ley”, aclaró.
Cuando se enteró de que su madre iba a hacer ese documental, se le cayó el mundo encima. “Le dio lo mismo enseñar información mía que no podía”. Cuando recibió la llamada para comunicarle que había ganado la batalla judicial, iba en un tren a Jaén, con su tía Gloria Camila, con quien tiene una magnífica relación de amigas íntimas. Toda la familia lo celebró.
Lo cierto es que ahora a Rocío Flores, después del calvario que ha vivido, se le ve más fuerte, y no tiene otro remedio que seguir adelante con su vida, respaldada y querida por toda su familia, y aprender a vivir con ello. No le queda otra opción, a pesar de no poder encajarlo, como muy bien ella ha declarado.
Rocío Carrasco
Rocío Flores Carrasco